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Baby Lindbergh

Por Álvaro Arroyo

Miembro de la Ertzaintza. Alumno de la segunda promoción del Master en Pericia Caligráfica y Documentoscopia, UDIMA- Behavior & Law.

 

El suceso del secuestro y asesinato de Charles Augustus Lindbergh Jr, de apenas 20 meses de edad, hijo del aviador Lindbergh, héroe nacional por ser el primero en sobrevolar sin escalas el Atlántico, no solo estremeció a la sociedad norteamericana. Protagonizó las portadas de la prensa mundial y conmovió al mundo.

 

Las primeras horas del secuestro

La tarde del 1 de marzo de 1932, en Nueva Jersey, el pequeño Charles era acostado por la niñera, Betty Gow, alrededor de las 7:00 pm. Unas horas más tarde, sobre las 10:00 pm, al regresar a la habitación del bebé, situada en la segunda planta de la residencia familiar, descubrió con angustia que ya no estaba en su cuna.

Inmediatamente informó a sus padres, que en esos momentos se hallaban en la planta baja. Al acudir al cuarto descubrieron en el alféizar de la ventana una nota manuscrita de rescate, con errores ortográficos y gramaticales, en la que se exigían 50 mil dólares .

Bajo el texto, aparecían dos círculos entrelazados de color azul y un círculo rojo en la intersección de los dos anteriores. También tres agujeros, uno en el centro del redondel rojo y los otros dos a cada lado de los azules. Esta firma distinguiría las futuras cartas de secuestrador.

El texto rezaba: “Tenga listos 50.000 $, 25.000 en billetes de 20$, 15,000$ en billetes de 10$ y 10000$ en billetes de 5$. En 2-4 días le informaremos como entregar el dinero. Le advertimos que no haga público esto ni notifique a la policía. El niño está siendo bien atendido. Las cartas con indicaciones serán firmadas con 3 agujeros”.

Las investigaciones y la negociación

Representantes gubernamentales, funcionarios de la fiscalía y la policía estatal de Nueva Jersey, encabezada por el Coronel H. Norman Schwarzkopf, se implicaron de lleno en el caso. Posteriormente también intervendría el FBI con su director J. Edgard Hoover al frente.

Además de la nota manuscrita, quedaron en la escena del crimen una escalera de madera, de tres piezas, de fabricación manual, con la que se supone que el secuestrador accedió desde el exterior hasta la habitación del niño y un cincel con el que pudo abrir la ventana. No se encontraron restos lafoscópicos idóneos en ninguna de las tres evidencias.

La sociedad americana, conmocionada por el secuestro de un inocente, presionaba y exigía la detención de los culpables. Incluso Al Capone se prestó a proporcionar ayuda.

Las sospechas recayeron incluso en los más allegados al pequeño. La propia niñera Betty Gow y su novio, un inmigrante ilegal noruego, fueron investigados, pero no se encontró ninguna evidencia que los relacionara con el crimen.

El 5 de marzo, la familia Lindbergh recibió una segunda nota manuscrita del secuestrador, enviada esta vez desde Brooklyn, en la que se comunicaba que el niño estaba siendo bien atendido y en la que se advertía que se mantuviera a la policía fuera del caso.

Desde un principio, Lindbergh temía que la investigación policial pusiera en peligro la vida de su hijo. Su intención era el pago del rescate para poder recuperar al bebé. Por eso, cedió a la estrambótica propuesta de John F. Condon, de 72 años, maestro jubilado de escuela, que publicó en el “Bronx Home News” su intención de actuar como intermediario, aportando la cantidad adicional de mil dólares al rescate. El secuestrador a través de otra carta le aceptó como intermediario para la entrega del dinero.

Tras casi un mes de negociaciones y la entrega por parte del secuestrador de varias notas, e incluso del pijama del benjamín como muestra de veracidad, el 2 de abril de 1932, se procedió a la entrega del dinero del rescate, 50.000 dólares en certificados de oro y plata marcados. A cambio, se recibió la decimotercera nota, en la que se informaba vagamente sobre la ubicación del bebe. Sin embargo, la búsqueda resultó infructuosa. El hijo de los Lindbergh no apareció.

Las notas manuscritas del secuestrador fueron estudiadas por varios peritos calígrafos, que determinaron que todas se correspondían con una misma y única mano.

Descubrimiento del cadáver

Dos meses después del secuestro, el 12 de mayo, se produjo el trágico desenlace al descubrirse accidentalmente el cadáver del niño por un camionero, en una floresta cerca de la carretera, en las inmediaciones de la vivienda familiar. Se hallaba medio sepultado, presentaba un avanzado estado de descomposición, el cráneo estaba aplastado y el cuerpo mostraba mutilaciones, probablemente producto de las alimañas.

El informe del forense establecía escuetamente y sin mayores explicaciones que el pequeño había fallecido hacía unos dos meses por un golpe en la cabeza. La ropa que le acompañaba fue identificada como la del niño.

 

Detención de Bruno Richard Hauptmann

Más de dos años después, en septiembre de 1934, se produce el arresto de Bruno Richard Hauptmann, carpintero alemán que se hallaba en Estados Unidos en condición de inmigrante ilegal.

Había empleado en una gasolinera un certificado de oro por valor de 10 dólares para efectuar un pago de 98 centavos. Pensando que podría tratarse de una falsificación, el empleado anotó la matrícula del vehículo, lo cual condujo a la policía hasta su domicilio. En el registro de su garaje se hallaron cerca de 14.000 dólares, en certificados de oro y plata, que concordaban con los entregados en el rescate. Hauptmann alegó en su defensa que el dinero pertenecía a un amigo compatriota, Isador Fish, que había regresado a Alemania y fallecido allí. Además de que la explicación no era convincente, más tarde se comprobaría que el detenido ya tenía antecedentes por robo en su país natal.

 

Juicio

El juicio contra Bruno Hauptmann comenzó el 2 de enero de 1935. El fiscal Wilent presentó diferentes pruebas que fueron concluyentes para el veredicto final.

Un experto en madera, tras examinar la escalera hecha a mano empleada en el secuestro, concluyó que los nudos y anillos de los tablones, el patrón de agujeros y clavos y las marcas de corte, concordaban con la madera y el equipo de carpintería encontrados en la vivienda del procesado.

Otra pieza de evidencia importante fueron los certificados con que se pagó el rescate. Además de los encontrados en el garaje del encausado, otros se habían empleado en las zonas del Bronx y norte de Manhattan, no lejos de la casa de Hauptmann. Además, desde que se pagó el rescate hasta su detención, en medio de la Gran Depresión, éste había efectuado gastos muy por encima de las posibilidades de un humilde carpintero.

Pero la prueba de más peso fueron las periciales caligráficas. Ocho destacados expertos en escritura propuestos por la fiscalía, entre ellos el maestro Albert S. Osborn, estudiaron el amplio material manuscrito por el secuestrador. Todos determinaron que las notas de rescate habían sido realizadas por Bruno Hauptmann. Además de los significativos paralelismos en la forma de las letras, observaron coincidencias en errores ortográficos y giros gramaticales, por ejemplo, la frase “gute care”, en la que se emplea la palabra alemana gut en lugar de la inglesa good.

 De los diversos peritos calígrafos llamados por la defensa de Hauptmann solo uno concluyó a favor del encausado.

El 13 de febrero, Hauptmann fue declarado culpable de asesinato en primer grado, y sentenciado a muerte. Un año más tarde, el 3 de abril de 1936, tras un proceso que ocupó las primeras páginas de la prensa internacional y dos apelaciones del acusado rechazadas, era ejecutado en la silla eléctrica, en la prisión estatal de Nueva Jersey.

Al parecer Hauptmann mantuvo su inocencia hasta el final. Incluso tras habérsele ofrecido conmutar su ejecución por cadena perpetua, a cambio de una confesión. Su mujer Anna le defendió siempre.

 

Otras consideraciones

En 1981, dos periódicos de Nueva Jersey, “Hunterdon Democrat” y “New Brunswick News”, recuperan en sus páginas el escabroso suceso, afirmando que los archivos de la Seguridad Federal norteamericana contradecían los testimonios que condujeron a la condena de Hauptmann, y que dichos documentos contenían importantes datos que se obviaron deliberadamente y que, posiblemente, habrían demostrado su inocencia.

A estos datos se sumaron teorías y especulaciones de todo tipo, que hoy prosiguen. Algunas implican a los propios padres. Otras niegan que el cadáver del niño se correspondiera con Charles Lindbergh. También hay quien afirma que un cúmulo de varios factores condenaron a Hauptmann, entre ellos la defensa incompetente del encausado, la interferencia de Lindbergh en las actuaciones policiales por miedo a que pusieran en peligro la vida del niño, y la patente hostilidad entre J. Edgar Hoover, del FBI, y Norman Schwarzkopf, comandante de la policía del estado de Nueva Jersey. Se ha llegado a afirmar que algunos testigos y peritos actuaron bajo presión policial o que el proceso se basó en meras pruebas circunstanciales o insuficientes para condenarlo a la ejecución.

¿Se ajustició a un inocente? ¿O tras las anteriores críticas hay intereses mercantilistas de ventas de libros, posiciones políticas e ideológicas contra la pena de muerte, o intereses de cualquier otra índole?

Ciertamente ninguna de las teorías anteriores ha demostrado nada, y sin embargo la evidencia científica apuntó claramente contra Hauptmann. Así lo confirman las voces del sector opuesto que consideran que el caso se trató con justicia.

Con este suceso nació la ley Lindbergh que hacía del secuestro un delito federal.

 

https://peritocaligrafo-documentoscopia.com/

UDIMA – Fundación Universitaria Behavior & Law

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FUENTES

https://www.fbi.gov/history/famous-cases/lindbergh-kidnapping&prev=search

http://principiodeidentidad.blogspot.com.es/2009/09/el-secuestro-lindbergh.html

http://law.umkc.edu/faculty/projects/ftrials/hauptmann/hauptmann.htm&prev=search

http://www.infoplease.com/spot/lindbergh1.html&prev=search

http://jimfisher.edinboro.edu/lindbergh/writing.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Bruno_Hauptmann

http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20160331/40780026541/caso-lindbergh-secuestros-charles-lindbergh-pilotos-ninos-eeuu.html

https://www.youtube.com/watch?v=OS1UpdPKi0A

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