¿Racismo o mentira viral?

abril 18, 2017 - by Leticia Perinat - in Falsificación documentos

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Por Ana Penadés,

Licenciada en Filología. Alumna de la tercera promoción del Master en Pericia Caligráfica y Documentoscopia, UDIMA- Behavior & Law.

 

El 7 de septiembre de 2013, Devin Barnes y su mujer acudieron a uno de los restaurantes de la cadena Red Lobster, en la localidad de Franklin (Tennessee). Tras realizar un pedido para llevar y efectuar el abono correspondiente, el joven matrimonio abandonó el establecimiento sin imaginar el calvario que se les venía encima.

 

La camarera que les atendió, Toni Christina Jenkins, de diecinueve años, apenas tardó en subir a Facebook una fotografía del recibo de pago que dejó la pareja en el local. Al pie del ticket se hallaba la firma de Devin Barnes estampada a bolígrafo azul, y en el espacio destinado a redactar la cuantía de la propina podía leerse none (ninguna), escrito también a bolígrafo, seguido del insulto racista Nigger, que significa negro(a) en un sentido humillante y despectivo.

 

Este término peyorativo, que fuera utilizado en la América blanca colonial y esclavista, se ha convertido en tabú en Estados Unidos, hasta el punto de que nadie osa siquiera pronunciarlo. Tal es su veto que para referirse al mismo se emplea el eufemismo n-word (palabra-n) o se escribe solamente la primera letra seguida de puntos suspensivos (“n…..”).

 

La camarera agregó además un comentario incendiario: Esto es lo que he obtenido hoy como propina… Feliz de vivir en los orgullosos estados del sur… Dios bendiga a América, tierra de libertades y hogar de racistas de baja condición.

 

El post corrió como la pólvora por las redes sociales y se hizo viral. Había quien dudaba de la veracidad del relato, pero en general el público, escandalizado, tomó partido por la supuesta víctima. Las afrentas y amenazas hacia Barnes circularon sin conmiseración, quedando su imagen gravemente afectada.

 

Los medios de comunicación se hicieron eco de este hecho y persiguieron al joven exigiéndole explicaciones. Devin Barnes aseguraba que por tratarse de un pedido para llevar y no hacer uso del establecimiento, no había dejado propina, por lo que en efecto había escrito none en el ticket, pero en ningún caso había añadido ese degradante improperio. Garantizaba que jamás en su vida había empleado esa palabra.

Ante el acoso sufrido y las innumerables descalificaciones e intimidaciones recibidas, Barnes se vio obligado a tomar medidas legales. Su abogado interpuso doble demanda, una contra la camarera por difamación, y otra contra la cadena de restaurantes por no proteger debidamente sus datos personales como cliente y por no frenar a tiempo su difusión. También solicitó un informe pericial caligráfico que aclarara desde una perspectiva técnica y objetiva la autoría de la palabra prohibida.

 

Entretanto, Toni Jenkins se preguntaba públicamente qué había hecho mal en su servicio como camarera para recibir tamaña ofensa. Era una estudiante de enfermería que estaba trabajando en el restaurante para cubrir sus gastos. Jamás se imaginó verse involucrada en una historia tan desagradable. Según sus palabras, no la había difundido para escarmentar al cliente, sino para concienciar a la gente de la lacra del racismo.

 

Por su parte, la cadena Red Lobster, tras resaltar su repulsa por este infame apelativo, y siguiendo su procedimiento estándar, cesó temporalmente a la camarera de su puesto de trabajo hasta aclarar los hechos. Al difundir información de un cliente, Jenkins había actuado contra la política de la empresa.

 

A través de Internet se promovió una colecta para compensar a la joven trabajadora, obteniéndose la suculenta recaudación de 10.000$.

 

Los resultados de los informes periciales caligráficos pronto se hicieron escuchar. El experto calígrafo, tras cotejar el ticket de compra con muestras de escritura proporcionadas por Devin Barnes y su mujer, concluyó que ninguno de ellos había escrito la palabra cuestionada.

 

Es más, otro perito calígrafo contratado por el Daily Caller News Foundation, tras cotejar el ticket con la letra de la camarera, determinó que, dentro de un grado razonable de certeza, Jenkins era la autora del insulto.

La camarera, sin embargo, negó reiteradamente haber escrito la palabra con connotaciones racistas, e incluso terminó afirmando que también creía en la inocencia del cliente. ¿Quién entonces escribió la palabra vetada? El local no contaba con cámaras de vigilancia que pudieran constatar si una tercera persona se aproximó al ticket para manipularlo antes de que la camarera lo recogiera.

 

La causa iniciada por Barnes no progresó en los juzgados, las querellas relativas al honor no siempre se admiten a trámite, quedando el ofendido en ocasiones sin resarcimiento. Aquel fatídico día en que la joven pareja tan solo deseaba pasar unas horas de asueto, fueron víctimas de una acción deliberada y maliciosa que dañó injustamente su reputación y les sometió a un inmerecido agravio público. Nadie ha pagado por ello. Al menos, los informes caligráficos permitieron a Denis Barnes recuperar la dignidad y despojarse de la etiqueta de racista que durante un tiempo cargó como una pesada losa.

 

Toni Jenkins fue readmitida en la cadena de restaurantes. Con la sustanciosa cuestación de los ciudadanos, que supuestamente iba a destinar a sus estudios y a su iglesia, terminó comprándose un coche.

 

¿Fue Jenkins, en busca de protagonismo, artífice de este enredo, o tan solo se benefició de sus consecuencias? En todo caso, esta historia nos advierte de los bulos e infundios que corren por las redes sociales y de la peligrosa credulidad visceral y gratuita de los internautas, generadora de injustificados perjuicios a personas inocentes.

 

Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia (online), UDIMA – Fundación Behavior & Law

 

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FUENTES

http://www.huffingtonpost.com/2014/05/28/tennessee-man-sues-red-lo_n_5403709.html

http://www.wsmv.com/story/23383405/n-word-written-on-red-lobster-customers-receipt

http://www.wsmv.com/story/23396399/attorney-red-lobster-customer-denies-writing-slur-on-receipt

http://www.wsmv.com/story/23613965/red-lobster-customer-has-handwriting-expert-study-receipt

http://www.nydailynews.com/news/national/man-accused-racist-receipt-fiasco-sues-waitress-restaurant-article-1.1804250

http://www.thegatewaypundit.com/2014/05/tn-man-sues-red-lobster-after-falsely-accused-of-writing-nier-on-take-out-order-receipt-video/

http://www.americanthinker.com/blog/2013/11/hate_crime_tip-hoaxing.html

http://www.dailymail.co.uk/news/article-2637914/Man-accused-writing-N-receipt-given-black-Red-Lobster-waitress-sues-restaurant-waitress-handwriting-experts-finds-DIDNT-write-racial-slur.html

https://www.yahoo.com/news/waitress-red-lobster-sued-1-million-alleged-race-113225994.html?soc_src=mediacontentstory

https://m.facebook.com/JusticeforDevin/

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Leticia Perinat

Leticia Perinat

Directora Técnica del Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia, UDIMA-Behavior & Law

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