El código McCormick

mayo 17, 2017 - by Leticia Perinat - in Asesinato, Escritos Codificados

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Por Francisco José Villa,

Técnico superior de automoción. Perito tasador y de investigación mercantil . Alumno de la tercera promoción del Master en Pericia Caligráfica y Documentoscopia, UDIMA- Behavior & Law.

 

El 30 de junio de 1999, a veinte millas de la ciudad de San Luis, en los campos de maíz que se extienden entre los ríos Misisipi y Misuri, fue descubierto el cadáver de un hombre de raza negra. Más tarde se sabría que era Ricky McCormick, de 41 años de edad.

 

Pese a que solo llevaba muerto tres días, el cuerpo se encontraba en avanzado estado de descomposición, debido probablemente a la humedad del ambiente y a las altas temperaturas de aquel incipiente estío. No era la primera vez que alguien se había desecho de un cadáver ocultándolo entre las elevadas plantas de aquellos extensos y solitarios maizales.

 

No se apreció en el cuerpo ninguna herida de arma blanca ni de fuego, aunque sí parecía tener un golpe en la cabeza. La autopsia concluyó muerte por causa indeterminada. Sin embargo, la policía no descartó el homicidio. Todo hacía suponer que alguien lo había abandonado en ese paraje apartado de la ciudad.

 

Hubo además un hecho que intensificó el enigma que rodeaba a esta muerte. En el bolsillo del pantalón de la víctima se encontraron dos notas escritas en clave. Cada hoja contenía una serie de líneas codificadas, compuestas de letras y números, acompañados de guiones y paréntesis. ¿Qué hacían allí esos escritos y qué significaban?

 

McCormick era un hombre con estudios básicos que apenas sabía leer y escribir. Había subsistido con empleos ocasionales de baja categoría y algunas ayudas sociales. Prefería los turnos de noche, por lo que desarrollaba horarios contrarios a la mayoría.

 

Según su familia, ya desde pequeño Ricky era diferente a los demás. Lo describían como solitario y algo retardado, con una imaginación activa que le hacía parecer ausente y manifestaciones de comportamiento inusual.

 

También estuvo en la cárcel. En 1992, cumplió un año de condena por haber engendrado dos hijos con una joven menor de edad, Pretty Baby, que entonces contaba con catorce años.

 

Su estilo de vida era sin duda inestable y errático. Volviendo de nuevo a la historia de su extraña muerte, en aquella época McCormick trabajaba en una gasolinera, cuyos dueños tenían turbios antecedentes de índole criminal. Su novia, Sandra Jones, confesó a la policía que Ricky había realizado varios viajes a Florida relacionados con el tráfico de drogas, y que la última vez, dos semanas antes de su muerte, había regresado asustado.

 

En los días anteriores al trágico final, había estado por dos veces en un centro de salud, a causa de dolores en el pecho y dificultad para respirar. No era nada nuevo. Su historial clínico delataba problemas crónicos cardiorespiratorios. Sin embargo, gente allegada a la víctima se atrevió a insinuar que quizá McCormick buscaba en el hospital un lugar seguro donde protegerse.

 

La policía siguió todas las pistas y líneas de investigación, pero no logró resolver las circunstancias de esta extraña muerte. La CRRU (Cryptanalysis and Racketeering Records Unit) del FBI y la American Cryptogram Association intentaron descifrar sin éxito las dos notas manuscritas. Pese a su amplia experiencia y extensos conocimientos, sus esfuerzos resultaros infructuosos.

 

El caso quedó dormido durante doce años. McCormick parecía destinado a permanecer en las filas de los olvidados. Pero en marzo de 2011, el FBI lanzaba una singular petición por internet. Reclamaba la ayuda de los ciudadanos para descubrir el sistema de encriptación de las notas encontradas en el pantalón de McCormick.

 

No se ofrecía más recompensa que la propia satisfacción de superar un reto de ese calibre. Confiaban en que alguna mente fresca y brillante pudiera descodificar los mensajes secretos y ayudar a aclarar el suceso. Por ahora no lo ha conseguido nadie.

 

Así, las notas de McCormick han pasado a ocupar un lugar de honor en la lista de escritos cifrados sin resolver, entre los que podemos mencionar el manuscrito Voynich, los mensajes del asesino del zodiaco, los textos de Beale sobre un tesoro escondido, la carta a Dorabella y el caso Tamam Shud.

 

De todas formas, varias teorías giran en torno a la historia que estamos narrando. Hay quien sostiene que es improbable que una persona con baja formación y limitado intelecto empleara un código tan sofisticado e impenetrable. Además, las características de su personalidad inducen a pensar que los grafismos son meros signos sin sentido, realizados al azar, producto de un trastorno psiquiátrico o un daño cerebral. De hecho, es propio de la esquizofrenia y otras alteraciones mentales la recurrencia ocasional a simbologías aleatorias e incomprensibles, así como el temblor gráfico, también presente en las notas.

 

Otros consideran que bien podrían tratarse de anotaciones abreviadas para el propio uso, como por ejemplo, simples recordatorios de su medicación o descripciones de las transacciones de droga relativas a direcciones, clientes o cantidades.

 

Como tercera hipótesis se defiende que McCormick tan solo jugaría el papel de mensajero o intermediario, trasladando las notas entre diferentes partes. Y también se ha barajado la idea de que estos escritos pudieran tener como única función confundir y distraer a la policía para desviar la investigación.

 

Si no conocías este caso, tienes ánimo para diseccionar las cadenas de letras y números y encuentras la solución, este es el enlace para contactar con el FBI: http://forms.fbi.gov/code.

 

Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia (online), UDIMA – Fundación Behavior & Law

 

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FUENTES

https://www.fbi.gov/news/stories/help-solve-an-open-murder-case-part-2

http://kernelmag.dailydot.com/issue-sections/features-issue-sections/15755/ricky-mccormick-fbi-encrypted-notes-ciphers/

http://www.riverfronttimes.com/stlouis/code-dead-do-the-encrypted-writings-of-ricky-mccormick-hold-the-key-to-his-mysterious-death/Content?oid=2498959

http://ciphermysteries.com/2013/03/12/ricky-mccormicks-two-mysterious-notes

https://truenoirstories.wordpress.com/2016/09/14/ricky-mccormick-code/

https://nakedsecurity.sophos.com/es/2013/03/01/the-top-10-unsolved-ciphertexts/

https://www.wired.com/2012/12/codes/

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Leticia Perinat

Leticia Perinat

Directora Técnica del Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia, UDIMA-Behavior & Law

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