Angie, la fría ambición

noviembre 14, 2016 - by Leticia Perinat - in Asesinato, Estafa, Falsificación firmas

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Por Leticia Perinat,

Directora Técnica del Master en Pericia Caligráfica y Documentoscopia, UDIMA- Behavior & Law.

 

María Ángeles Molina, conocida como “Angie”, una mujer atractiva y obsesionada con el dinero, la imagen y el estatus, fue condenada por la Audiencia de Barcelona a 22 años de cárcel, en marzo de 2012, por los delitos de asesinato, estafa y falsedad documental.

 

Remontándonos a los hechos, el 19 de febrero de 2008, María Ángeles invitó a su amiga, Ana María Páez, a cenar en un apartamento que había alquilado por tres días a nombre de aquella en el barrio de Gracia. Era el señuelo. En ese lugar, Angie adormeció a su víctima y preparó cuidadosamente la escena para simular un móvil sexual.

 

Los Mossos d’Esquadra la encontraron desnuda sobre un sofá, con un plástico en la cabeza precintado al cuello, que le produjo la muerte por asfixia. La autopsia revelaría presencia de semen de dos hombres en boca y vagina, respectivamente.

 

Ana era una mujer tranquila y responsable. Tenía novio y padres que le querían. Su entorno familiar rechazó desde un principio la hipótesis de una doble vida.

 

Por otra parte, se averigua que poco antes de su desaparición, la víctima había extraído una importante cantidad de dinero de una de sus cuentas corrientes. Cuando la policía revisa las imágenes de las cámaras de seguridad de la oficina bancaria, no aparece Ana Páez, pero sí una mujer de llamativa melena corta y negra, que parecía una peluca. El novio de la fallecida la identificó como Angie.

 

Cuando es interrogada por la policía, la coartada de Angie, aunque peculiar, es cierta. Volvía de Zaragoza de recoger las cenizas de su madre, que había muerto un año antes. Pero no encajan las horas. El rastreo de su móvil la sitúa en el momento del crimen cerca del loft en el que muere Ana María.

 

Los investigadores descubren además la existencia de varias pólizas de crédito y seguros de vida a nombre de Ana Páez. Algunos trabajadores de las entidades bancarias y compañías de seguros reconocen a Angie como la mujer que firmó los contratos.

 

Las piezas iban encajando. Todos los indicios indicaban un móvil económico. Angie había asesinado a su amiga para cobrar los seguros de vida que ella misma había suscrito suplantando su identidad.

 

Ana y María Ángeles, además de amigas, trabajaban en la misma empresa. Por su posición como jefa de Recursos Humanos, María Ángeles tenía fácil acceso a la documentación de Ana. Durante dos años, haciéndose pasar por la víctima, había abierto cuentas y contratado varios préstamos y seguros por más de un millón de euros. Simulaba ser Ana y firmaba como tal. Los peritos calígrafos dictaminaron que la acusada había falsificado las firmas. Fue una de las pruebas decisivas contra la inculpada.

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La pareja de Angie, un empresario catalán que hasta entonces le había defendido, le dio la espalda después de encontrar escondidos en su propia vivienda, el DNI y el pasaporte de la víctima.

 

También se hicieron escuchar el responsable del local American Gigoló y los dos empleados que proporcionaron sus servicios a Angie. La recordaron e identificaron como la mujer que les solicitó una demanda poco habitual: eyacular en un recipiente que ella misma proporcionó y se llevó.

 

Se encontraron además restos de ADN de Molina en el apartamento donde apareció el cadáver de Páez. Y en el rastreo de su ordenador, en el historial de búsquedas de Internet, aparecieron palabras como “cloroformo”, “muerte” y “certificados de defunción”.

 

El juicio despertó una gran expectación. Angie se mantuvo imperturbable, sin atisbo de derrumbe. Se defendió de las acusaciones con indiferencia. Sus justificaciones y explicaciones resultaban inverosímiles y difíciles de encajar, pero siempre negó su culpabilidad.

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Con los interrogatorios y la investigación se removió su pasado. María Ángeles era viuda. Había estado casada con un argentino afincado en Canarias, Juan Antonio Álvarez, con el que tuvo una hija. Cuando se conocieron, en 1988, Angie se presentó como una mujer adinerada, proveniente de una familia con títulos y tierras, mentira que terminaría descubriéndose. Antonio, un hombre trabajador y deportista, murió en 1996 en circunstancias poco claras. Lo encontraron desnudo, tumbado en la cama, tras jugar un partido de pádel. La autopsia certificó, como causa de la muerte, suicidio por ingesta de fosfato, una sustancia presente en los detergentes. Dejaba a Angie una importante herencia y un sustancioso seguro de vida. Ahora la familia del difunto reclama una nueva investigación.

 

La última noticia sobre el caso, que sale a la luz en junio de 2013, provoca un gran malestar en la familia de Ana Páez. El Tribunal Supremo rebajaba cuatro años la pena impuesta por la Audiencia de Barcelona, al pasar a considerarse el delito como homicidio doloso en lugar de asesinato, por no quedar probada la circunstancia de alevosía, es decir, la indefensión de la víctima. Se sospecha que María Ángeles la adormeció con cloroformo (se halló un frasco de esta sustancia en su domicilio), pero no se encontró ningún elemento tóxico en el cadáver, quedando el interrogante de si Ana estaba dormida cuando fue atacada o tuvo la oportunidad de defenderse. Lo que sí se sabe es que Angie urdió un plan siniestro y perverso, sirviéndose de la confianza e inocencia de Ana, llevada por una ruin, mezquina y obstinada avidez de dinero.

 

Se cuenta que Mª Ángeles Molina se ha adaptado al régimen carcelario, en el que extiende y despliega, como bien sabe, los tentáculos de su encanto superficial entre el resto de internas para su utilidad y provecho personal. Si se le aplican los beneficios penitenciarios podría estar en la calle en unos cinco años. Y mientras muchos sospechan que la sombra de su maldad se expande a las muertes de su marido y de su madre, su hija Carolina, aquella niña que tenía cuatro años cuando perdió a su padre y ahora es estudiante universitaria, sigue apoyándola fielmente.

 

Máster en Pericia Caligráfica y Documentoscopia (online), UDIMA – Fundación Behavior & Law

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FUENTES

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/08/08/catalunya/1439063070_470912.html

http://politica.elpais.com/politica/2012/03/23/actualidad/1332510576_805241.html

http://www.abc.es/20120325/sociedad/abci-angie-amiga-cruel-201203250321.html

http://www.laopinion.es/sucesos/2012/03/26/marido-condenada-muere-extranascircunstancias/404423.html

http://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/crimen-loft-pruebas-acorralanmaria-angeles-molina-angy_2012022200044.html

http://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/maria-angeles-molina-angiecondenada-anos-prision_2012031900051.html

http://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/tribunal-supremo-rebaja-pena-carcel-asesina-ana paez_20130606571c79456584a8abb5819cd0.HTML

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